El rol del padre ha ido cambiando en los últimos años. Cada día se habla más y más de un padre participativo y activo. A diferencia del padre pasivo de hace unos años que dejaba toda la responsabilidad de la crianza de los hijos a la mujer. ¿Qué es lo que define a un buen padre? ¿Cómo se establece el rol del padre en la crianza? 

Un día me encontraba yo platicando (casi discutiendo) con mi pareja sobre que era lo que tenía que hacer para ejercer su rol de padre con nuestra hija. El constantemente me preguntaba, ¿qué era lo que yo necesitaba de él? Y yo contestaba sin pensarlo ni dudarlo: cambia los pañales, bañala, duérmela, juega con ella, trabaja, se paciente, cariñoso, etc… Un día unas cosas otros días otras, lo que quería era menos carga en la crianza. Porque así queremos a los padres de ahora, pedimos o exigimos porque se nos dice que la crianza no nos toca nada más a nosotras, es responsabilidad de ambos.

Cuando le pedía hacer algo, parecía que nada hacía «bien», al menos no para mis ojos. No lo hacía como yo, ni tan rápido ni tan perfecto. Y cuando por fin lograba hacerlo, algo faltaba. Había desaprobación de mi parte y reclamo. En el fondo envidia por esa libertad de la que el gozaba, queriendo imponer actividades, roles y molesta por lo que es, porque mis expectativas de la maternidad eran otras. ¿Te ha pasado? Y tu papá, ¿has sentido esta desaprobación?

En la crianza moderna hay tantos roles y se nos exige taaaanto, a ambos. El padre o la madre que trabaja y al mismo tiempo tiene que cumplir con expectativas tan altas sobre la crianza. Ser conscientes, respetuosos y amorosamente firmes, amables, responsables y sin culpa, empoderados y un sin fin de cualidades mas.

El padre después de una larga jornada de trabajo, debe llegar a casa y continuar con una buena cara, agradecido y sostener emocionalmente a su pareja. Levantar en brazos a sus hijos y tener tiempo (energía) para todo lo demás que desee hacer para si mismo en lo que le queda del día. Igual las mujeres, las madres que trabajan desde casa o fuera de la misma.

Laura Gutman en su libro «La maternidad y el encuentro con la propia sombra» nos comparte:

Tal vez sea tiempo de mirarnos honestamente y reconocer qué es lo que cada uno de nosotros está dispuesto a dar. Comprometernos a eso y no más. Aceptar nuestras limitaciones y darnos cuenta que nos complementamos. Que hay algo que el otro ofrece que uno mismo no sería capaz. Y que si no da “todo” lo que quisiéramos, no lo coloca en un lugar donde “no da nada” sino que “da algo diferente”. De ese modo pierden sentido todas las discusiones sobre los roles adecuados, lo que se debe o no se debe hacer frente a algo tan difícil como criar niños pequeños.

Así es que te invito a que junto con tu pareja definan los roles en base a lo que ustedes pueden dar, no lo que la sociedad cree que es lo correcto o lo que crees es necesario porque eres hombre o mujer. La sociedad no conoce tus circunstancias, tu dinámica familiar ni tus posibilidades. Cada día da lo mejor de ti, conoce tus limites y date tiempo para ti. Cuídate, abrázate por tus esfuerzos y abraza a tu pareja, porque nadie nos ha dicho como ser papás.

El rol del padre no lo define ni la sociedad, ni la madre… lo define el padre. Comuníquense constantemente, dense espacios para hablar y ser escuchados. Identifiquen cuál es su propósito en la crianza y trabajen juntos para lograrlo. Cada quién dando la parte que pueda dar en ese momento y así complementarse. 

Y por último, a ti mamá que me estas leyendo identifica si aquello que le exiges a tu pareja que haga con tus hijos no es más bien algo que necesitas haga por ti. Te invito a reflexionar si lo que en verdad necesitas es que tu pareja te sostenga a ti en brazos, te ponga atención o tal vez llegando del trabajo te llene de besos el corazón.  El rol del padre en la maternidad, esa es otra entrada 😉

P. D. Papá, felicidades por el gran trabajo que realizas. Felicidades por ser paciente y comprender que la maternidad no es tan sencilla, que la entrega a los hijos especialmente los primeros años es necesaria y no durará para siempre. Gracias por tu fortaleza y ánimo lo estas haciendo muy bien!

Con amor,

Alma de Colibrí ❤︎